sábado, 13 de agosto de 2011

El espejo en el techo no solo me dejaba ver un nudo de extremidades forcejeando y haciendo llaves, me obligaba a ver mi rostro imperturbable.

lunes, 28 de marzo de 2011

Symposio o de la erótica


Platón

"--¡Pero qué! -la respondí-, ¿es que Eros es mortal?

-De ninguna manera.

-Pero, en fin, Diotima, dime qué es.

-Es, como dije antes, una cosa intermedia entre lo

mortal y lo inmortal.

-¿Pero qué es por fin?

-Un gran demonio , Sócrates; porque todo demonio

ocupa un lugar intermedio entre los dioses y los hombres.

-¿Cuál es -la dije- la función propia de uri demonio?

-La de ser intérprete y medianero entre los dioses y

los hombres; llevar al cielo las súplicas y los sacrificios

de estos últimos, y comunicar a los hombres las órdenes

de los dioses y la remuneración de los sacrificios que

les han ofrecido. Los demonios llenan el intervalo que

separa el cielo de la tierra; son el lazo que une al gran

todo. De ellos procede toda la esencia adivinatoria y el

arte de los sacerdotes con relación a los sacrificios, a

los misterios, a los encantamientos, a las profecías y a

la magia. La naturaleza divina como no entra nunca

en comunicación directa con el hombre, se vale de

los demonios para relacionarse y conversar con los

hombres, ya durante la vigilia, ya durante el sueño. El

que es sabio en todas estas cosas es demoniaco; y el que

es hábil en todo lo demás, en las artes y oficios, es un

IX

simple operario. Los demonios son muchos y de

muchas clases, y Eros es uno de ellos."

¿Te acuerdas?

Nieves Xenes


“¿Te acuerdas? No hace mucho nuestras almas

unidas se adoraban de tal suerte,

que juramos amarnos con delirio

hasta en el mismo seno de la muerte.

Mas después... ¡qué sé yo! Pasó algún tiempo,

el incendio voraz se fue apagando,

y ya tú has olvidado mi cariño,

y yo recuerdo el tuyo bostezando.

Con su incesante, abrasador anhelo,

¿dónde está nuestro amor ardiente y loco?

¿En dónde está nuestra pasión inmensa?

¿Que no lo sabes tú?... Ni yo tampoco...”


lunes, 7 de marzo de 2011

Escala de grises

Asfixiante es el aire caliente y estancado en el subsuelo, ni encuerarse resulta lenitivo. El ofidio azafranado se detiene y abre sus puertas. Los roedores entramos con la urgencia de ser tragados. Empuja, empuja, adentro.
En el interior los pelos grisáceos se mezclan y el único contraste que llama mi atención es la cabellera nívea y brillante de aquel ser de lomo convexo y arrítmicos movimientos en sus extremidades.
Un pequeño múrido rápido y silencioso pasa dejando objetos en cada muslo que encuentra en su camino.
El blancuzco, desenchufado de su trance, levanta el rostro lampiño que yacía clavado en el suelo, retira el objeto de su pierna y mira con atención a la liliputense, de la que poco a poco comienzo, tal vez al igual que él, a distinguir colores rosas. Ella, una niña de ojos almendrados, mira sin miedo a su observador.
La parálisis agitante del que ahora veo hombre es canija. Con ayuda de un bastón de palo de escoba y tomándose de las tripas cromadas del reptil en el que viajamos, el vejestorio se incorpora conservando el molde del asiento en su cuerpo y entrega el objeto y una sonrisa chueca a la niña.
La pequeña se va y viene con pesos en la mano. Rodeados por una escala de grises, ella no para de mirarlo sin expresión alguna en el rostro, él trata de estirar sus magullados dedos y endereza la sonrisa.
Sin darme cuenta ambos me regalan ahí, en los intestinos sofocantes del viperino, una inesperada brisa.
De pronto todo se detiene, un timbre, empuja, empuja, salen. Mientras las entrañas se cierran de nuevo, los pelos y las colas resurgen en ambos. Tomo sin reparos el asiento del que fuera rata, hombre y abuelo segundos atrás.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Sovay

http://www.youtube.com/watch?v=g-R0-b74Uwo

miércoles, 16 de febrero de 2011

Lo sagrado


"Las fiestas eran también nuestra constante, en ellas pedíamos y regocijábamos a los dioses, aunque nada era mayor plegaria que el sacrificio, propio y ajeno: ayuno, abstinencia, mutilación, emasculación, castración, perforación de lóbulos y genitales, decapitación, extirpación del corazón, desmembramiento, son sólo algunas prácticas. Dolor al cuerpo, sangrado, el objetivo, ya que nada alimenta mejor a los dioses que el dolor y la sangre humana, aunque no por ello les faltaron ofrendas animales. Honor tiene quien se sacrifica, su esencia es digna y bien recibida por las divinidades y a él le estamos agradecidos."

martes, 15 de febrero de 2011

Cirqueros

Llevo tres días topando en la glorieta de insurgentes a la misma chica que, sin expresiones faciales, mueve cadenciosamente la cadera para mantener a cierta altura un hula-hoop. Su pinta poco juglaresca importa poco a los observadores: homo, hetero, trans o bisexuales, todos la miran. La chica no parece empeñada en mejorar una técnica, sólo se mueve lento, sin interrupciones ni sobresaltos.
La idea del acto circense se está desmoronando. Recuerdo que hace poco asistí a una fiesta de niños donde uno de los actos más esperados era el de un malabarista que con suaves movimientos y una bola de cristal provocó el aburrimiento total de los asistentes. Sin mayores riesgos o sorpresas los nuevos “cirqueros urbanos” atraen a las masas.
Lo admirable en un verdadero cirquero no reside en el largo de sus rastas o en lo desinhibido que parezca, sino en el valor inapreciable que esa adicción y habilidad le dan para sobrellevar la fatalidad de la vida.

sábado, 12 de febrero de 2011

Sueños humedos...

Movemos nuestras extremidades sin parar. El azul es tan profundo que lo único visible entre la nada son nuestros pies.
Sonriendo, titiritando, abandonándonos a un movimiento sincopado, tratamos de tocar nuestros dedos. No los siento.
De pronto, recuerdo: no sabes nadar.

domingo, 19 de diciembre de 2010

La raíz edénica

"Se cubre el rostro para proteger su visión, lo que fue suyo; guarda en esa pequeña noche manual el último paisaje de su paraíso. Y llora (porque el gesto es también el que acompaña el llanto) cuando se da cuenta que es inútil, que la verdadera condena es eso que empieza: el olvido del Edén, es decir la conformidad vacuna, la alegría barata y sucia del trabajo y el sudor de la frete y las vacaciones pagas."

miércoles, 27 de octubre de 2010

Pensar...

"Era casi de noche y Pola parecía una figura de Bonnard, tendida en la cama que la última luz de la ventana envolvía en un verde amarillento. «La barredora del amanecer», pensó Oliveira inclinándose para besarla en un seno, exactamente donde ella acababa de señalar con un dedo indeciso. «Pero no suben hasta el cuarto piso, no se ha sabido de ninguna barredora ni regadora que suba hasta un cuarto piso. Aparte de que mañana vendría el dibujante y repetiría exactamente lo mismo, esta curva tan fina en la que algo...» Consiguió dejar de pensar, consiguió por apenas un instante besarla sin ser mas que su propio beso".

viernes, 24 de septiembre de 2010

Arrugas

Cuerdas colgantes donde las lágrimas juegan al equilibrista. Marcas de risotadas chisgueteantes. Cuero curtido, trazos intermitentes, segundero en cuenta regresiva.

Cap. 41

"-Nunca hablas de aquello -decía a veces Traveler, sin mirar a Oliveira. Era más fuerte que él, cuando se decidía a interrogarlo tenía que desviar los ojos, y tampoco sabía por qué pero no podía nombrar a la capital de Francia, decía "aquello" como una madre que se pela el coco inventando nombres inofensivos para las partes pudendas de los nenes, cositas de Dios.
-Ningún interés -contestaba Oliveira-. Andá a ver si no me creés.
Era la mejor manera de hacer rabiar a Traveler, nómade fracasado.[...]"

martes, 20 de julio de 2010

Hit the bottom and escape

Música molesta de fondo, lejos, muy lejos. Justo en el clímax me doy cuenta. No habría razón para encontrarme junto a esa persona, jamás cruzamos una palabra y ahora parecíamos amantes. Me veo en silencio, desde una perspectiva imposible. He dejado de reaccionar a sus palabras y a su tacto. La música aumenta, resulta molesta. Ya no encuentro coherencia, él no es quien creía, su cara se desenfoca. ¿quién era?, borrado. Aunque percibo lo que pasa no quiero salir. Es ensordecedor, ya no lo aguanto. Abro los ojos, estiro el brazo, el sonido cesa. Pero mis oídos siguen molestos, abro por fin los ojos oprimo cualquier botón, mi tacto me dice que he logrado detenerlo. Un chancleo sincopado frente a mi puerta. El sonido persiste. La urgencia en mi vejiga me hace reaccionar. El aparato que emitía el sonido seguía intacto, el ruido era insoportable. El reloj me dice que mi lucha duró más de una hora. Me levanto de la cama, doy pasos sin sentido con un parpado aún pegado, ¡chinga! se me sale. Me veo arrastrando de las greñas a quien me separa del retrete. Se abre la puerta, salgo corriendo. La melodía de un chorro que desaparece en staccato me lleva poco a poco a la realidad. Son las nueve, ya no me bañé, desodorante, pantalón, playera, un chongo, las llaves, para mañana doble alarma, ¡corre!

lunes, 11 de enero de 2010

La “realidad” de lo virtual


(Por: Rita Muñoz Garduño)

Conversación entre “1” y “2” en un día común:

-1 dice: Hola, ¿cómo estás?

-2 dice: Bien, bien, aquí en el trabajo.

-1dice: Perdón, no fue mi intensión lastimarte ayer, sí te amo, ¿nos veremos en la noche?

-2 dice: No lo sé, tal vez salga con unos amigos.

-1 dice: Esta bien, entiendo que existe gente mucho más importante que yo.

-2 dice: No es eso. Espera…mi conexión está fallando…

-1 dice: Espero…

“2” aparece como desconectado. Los mensajes que le envíes le llegarán cuando inicie sesión. Enviar mensaje de correo electrónico a este contacto

“2” Acaba de iniciar sesión

-2 dice: ¡Listo!, ¿me decías?

-1 dice: Creo que esta relación no nos lleva a ningún lado. Cinco meses tirados a la basura por tu falta de atención.

“2” aparece como desconectado. Los mensajes que le envíes le llegarán cuando inicie sesión. Enviar mensaje de correo electrónico a este contacto

-1 dijo (01:24 a.m.): Es el colmo. Finalmente lo he entendido. Mi esfuerzo por recuperar esto no significa nada para ti. Anda y diviértete con tus amigos, yo me quedaré aquí esperando como idiota. Olvida todo lo que pasamos juntos, esas madrugadas que te dediqué, esos desvelos que durante el día me provocaban dolores de cabeza. Mi vida se ha vuelto un caos desde que te conocí. Espero cada día que inicies sesión para comenzar a vivir. Esto ya no tiene remedio. La distancia nos alcanzó.

“2” Acaba de iniciar sesión

-2 dice: Perdón, la conexión cada vez está más mal. Pronto vendrá el técnico a revisar.

-1 dice: No importa, esto se acabó.

-2 dice: ¿¿¿Qué???

[“2” ha elegido no recibir mensajes privados, tu mensaje no pudo ser enviado.

-1 dijo (01:24 a.m.): Es el colmo. Finalmente lo he entendido. Mi esfuerzo por recuperar esto no significa nada para ti. Anda y diviértete con tus amigos…]

-1 dice: Hay… no te llegó. Olvídalo. Entonces, ¿sí saldrás en la noche?

-2 dice: No, en lo que esto se conectaba hablé con un cuate y le dije que tengo mucho trabajo y aprovecharé la noche. Me tengo que ir, nos vemos al rato, a la hora de siempre. Te amo.

-1 dice: Te extrañaré horrores. Te amo.

Roman Gubern plantea en “El eros electrónico” que a pesar de la confirmación de la pérdida de información comunicativa, las ventajas del uso de la red para la comunicación sentimental -entre las que se encuentra el anonimato y la distancia, que permite a las personas tímidas o solitarias desinhibirse, o la liberación de energías reprimidas y la satisfacción de fantasías- se pueden convertir en inconvenientes como la posibilidad de llegar a idealizar al otro al recibir una “imagen falsa”.


La falta de información extralingüística: la mirada, los gestos espontáneos, el timbre y la entonación de la voz, son elementos trascendentales a la hora tanto del malentendido como de la desinhibición. Esa información perdida, esa riqueza que sólo da la presencia, es la que sigue ausente en la mensajería instantánea y que vuelve la experiencia de la interpretación una experiencia difícil y proclive al error.


La necesidad de responder rápido obliga a una respuesta veloz que va en sentido inverso al detenimiento y la reflexividad, lo cual no significa que no permita al usuario elegir ciertas palabras o frases que le construyan una imagen ideal para quien conversa con él. Este tipo de charla requiere de conexión y capacidad de mantener la atención ajena, ya que el caso contrario puede significar el fin del intercambio.


La capacidad de adaptación que hemos desarrollado con este medio, que cada vez tiene más alcance, no sólo abre las puertas de las fronteras culturales sino da cabida a un espacio de posibilidades para aquellos que encontraban dificultad de ingreso y rechazo de la sociedad no virtual, colocando al morbo y al deseo como conductores hacia un rumbo incierto.

Correo electrónico: tanmuga@gmail.com

Más información: http://diarioportal.com

lunes, 4 de enero de 2010

Las Lloronas





Todos me dicen el negro llorona
Negro, pero cariñoso

















Todos me dicen el negro llorona
Negro, pero cariñoso

















Yo soy como el chile verde llorona
Picante, pero sabroso

























Yo soy como el chile verde llorona
Picante, pero sabroso













¡Hay! de mi llorona
Llorona de ayer y hoy



















¡Hay! de mi llorona
Llorona de ayer y hoy






















Ayer, maravilla fui llorona
Y ahora ni sombra soy
Ayer, maravilla fui llorona
Y ahora ni sombra soy...